Ha trascendido el barro y el olivo…El poeta es el mar.
(A Miguel Hernández: cien años dando vida)
Infinitas y poderosas son las caras del mar.
Sus ojos milenarios observan,
sus lenguas de sal callan...
Tantas lágrimas como besos
guarda su vientre ancestral.
Su corazón, rebosante de secretos,
se desborda en cada latido.
¡Oh, el mar, la mar!, ese gran útero;
en él nací, a él regresaré;
desnuda y sola, a sus brazos me entregaré.
¡Qué hermoso lecho la espuma del mar!
No temas por mí, cuando llegue el final,
¡devuélveme al mar!
Mª Engracia Sigüenza Pacheco
sábado, 19 de diciembre de 2009
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1 comentario:
POEMA QUE ENVUELVE CON ROMANTICISMO AL POETA, DESDE EL MAR.
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